miércoles, 11 de junio de 2014

La Reencarnación

La doctrina de la reencarnación, que admite muchas existencias sucesivas, es la única conforme con la idea que nos de la justicia de Dios, respecto de los hombres que ocupaban una condición moral inferior, la única que puede explicarnos el porvenir y basar nuestras esperanzas, puesto que nos proporciona medios de enmendar faltas por nuevas pruebas. La razón así lo indica y así nos enseñan los espíritus.
El hombre que tiene conciencia de su inferioridad halla en la doctrina de la reencarnación una consoladora esperanza. Si cree en la justicia de Dios, no puede esperar que será eternamente igual a los que han obrado mejor que él. La idea de que su inferioridad no le deshereda para siempre del bien supremo, y de que podrá lograrlo con nuevos esfuerzos, le sostiene, alentando su ánimo, ¿Quién es el que al terminar su vida no se conduele de haber adquirido demasiado tarde la experiencia de la que no puede aprovecharse? Pues bien, esta experiencia tardía no se pierde, y será empleada con provecho en una nueva vida...



No hay comentarios:

Publicar un comentario